
Agricultura, ganadería, pesca, construcción, industria, turismo, minería, comercio; palabras claves necesarias para impulsar el aparato productivo en cualquier país del mundo.
Algunos son privilegiados de reunirlos todos, otros solo gozan de una de estas bondades y en muchas ocasiones de forma limitada.., pero entre los que han sabido aprovechar estos beneficios y han prosperado, el factor común radica en el esfuerzo en conjunto entre sus ciudadanos y el gobierno, situación que ha arrojado altos márgenes de progreso y calidad de vida en sus ciudadanos .
Entonces, nos encontramos frente a esta contradicción: ¿Por qué Venezuela gozando de todas esas bondades de manera privilegiada, se ve arruinada y aparentemente con pocas esperanzas frente a un destino incierto?, ¿Es que nosotros no tenemos la capacidad de salir de este atolladero?
Es impensable concebir que un país que goza de todas estas condiciones se vea sumergido en tan profundo abismo.
Esta situación es resultado de la maldad de un grupo de dirigentes ¨políticos¨ que con artificios populistas y usurpando la gloria de políticos del pasado estafaron al ciudadano común, que con su ingenuidad y apatía, y en otros casos por su ignorancia y necesidad se vieron obligados a conformarse con migajas.
El estado Venezolano se ha empeñado en afianzar con todas sus fuerzas el modelo fallido del socialismo, modelo que lleva sobre sus hombros mas muertes que cualquier pandemia mundial y es responsable de la ruina de todos los países por los que ha pasado; más sin embargo siguen empeñados en impulsarlo, sin detenerse a analizar el daño estructural que generan dentro de la sociedad.
La ruina de la industria privada, promovida por ellos mismos, sustituyéndola por las importaciones estériles se ha convertido en la plataforma de destrucción primaria del desgobierno, sumado a esto el nulo estado de derecho que se supone debiese proteger la iniciativa privada (factor fundamental en el surgimiento de un estado autosustentable) se ve violado agravando aún más esta situación para el país.
Traduciéndose esto en bajos sueldos, servicios deficientes, infraestructura altamente deteriorada y una inflación sin precedente.
Según mi opinión, es imperativo que retomemos la sindéresis, que enfoquemos los esfuerzos en recuperar el estado de derecho y en paralelo impulsar iniciativas privadas reinventando, capacitando, apoyando y adecuándonos a los difíciles y novedosos tiempos que estamos viviendo, pero no sin antes poner todo el empeño en salir de este modelo asesino.
Es necesario trabajar lo interno, llegar a nuestro entorno mas cercano con paciencia y amor, hay muchos hermanos que están extraviados y necesitan de esa luz..
La recuperación de los valores que han sido el estandarte de VENTE como la dignidad, la ética, la solidaridad, la justicia, la responsabilidad, la honestidad y la libertad son imperativos para el resurgimiento del país, consolidando eso lo demás es pura carpintería…
Por: Juan Luis Sanz
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